Otras webs con las que nos relacionamos o que nos parecen de interés. Son pocas y elegidas a dedo: aquí no hay ninguna web por haber pagado, ni ningún enlace de afiliación. Cuando tenemos alguna relación con quien está detrás, lo decimos dentro de su tarjeta.
Este proyecto no tiene publicidad, ni afiliación, ni patrocinadores. Esta página tampoco.
Transparencia y derecho a saber
Nuestra relación con ellos: ninguna formal. Les pedimos
permiso para ponerlos aquí y nos lo dieron. No hay dinero de por medio, ni enlaces de afiliación,
ni otra cosa que una admiración que viene de lejos.
Civio es una fundación ciudadana sin ánimo de lucro, nacida en 2012 en Madrid
y financiada por socios y donantes, que se dedica a una sola cosa dicha de muchas maneras: vigilar
al poder y cuidar lo público. Lo hacen con periodismo de datos, con herramientas que cualquiera
puede usar —adónde van los impuestos, qué indultos se conceden, qué contratos se adjudican— y,
cuando hace falta, con pleitos: han llevado a administraciones a los tribunales
para que publicaran lo que la ley ya las obligaba a publicar, y los han ganado.
Por qué están aquí. Llevan más de diez años reclamando que los datos de las
administraciones sean públicos de verdad: empujaron la Ley de transparencia de 2013, abrieron el
camino para que cualquier persona pudiera pedir información a la Administración y consiguieron,
ante el Tribunal Supremo, que se hiciera público el código de un programa con el que el Estado
decidía quién tenía derecho a una ayuda. Sin ese trabajo de fondo, hecho durante años y a menudo
a contracorriente, una web como esta —que vive de leer ordenanzas fiscales y datos de Hacienda
que alguien tuvo que exigir que se publicaran— seguramente hoy no sería posible.
Lo que nosotros hacemos con los recibos municipales de Catalunya es pequeño al
lado de lo que hacen ellos. Pero es de la misma familia: coger un dato público que nadie mira,
ponerlo al alcance de todos y explicar de dónde sale.
civio.es →
Registro de jornada laboral
Nuestra relación con ellos: compartimos desarrolladores.
Lo decimos porque hay que decirlo — no nos pagan por estar aquí, ni hay comisión de por medio.
Resuelve una obligación legal concreta: el artículo 34.9 del Estatuto de los
Trabajadores, que obliga a toda empresa a registrar la jornada, conservarla cuatro años
y tenerla a disposición de quien trabaja. Está pensado para empresas pequeñas, que son las que
suelen encontrarse con esa obligación y sin ningún sistema para cumplirla.
Lo que de verdad nos interesa es cómo tratan el registro, porque es el mismo
problema que tenemos nosotros con otro tipo de dato. Un fichaje, una vez hecho, no se puede
modificar ni borrar: cada marca va encadenada a la anterior, así que alterar una
rompería la cadena justo ahí y se vería. Cuando hay que corregir algo —y siempre hay que hacerlo,
la gente se olvida de fichar—, la corrección no sustituye al registro original: quedan los dos, y
la corrección lleva motivo, autor y fecha. La hora la pone el servidor en UTC, nunca el reloj del
móvil de nadie.
Aquí hacemos lo mismo con las ordenanzas fiscales, por la misma razón de fondo: cuando alguien
corrige una cifra de un ayuntamiento, la anterior no desaparece, queda en el historial con quién
la cambió y por qué. Un dato que se puede cambiar sin dejar rastro no sirve para discutir con
nadie, ni ante una inspección ni ante un vecino que te dice que su recibo no dice eso.
También es honesto decir qué no hacen, porque es parte del diseño: no
hay biometría, ni geolocalización, ni aplicación que haya que instalar en el móvil personal de
nadie.
ficharpyme.es →
Webs gratis para entidades pequeñas
Nuestra relación con ellos: compartimos desarrolladores y
las ganas de hacer cosas útiles para la gente. Lo decimos porque toca decirlo: no hay dinero de
por medio, ni comisiones, ni nada a cambio de estar aquí.
Hace webs nuevas, a medida y gratis para entidades pequeñas sin ánimo de lucro
de localidades cercanas —asociaciones, AMPA, protectoras, esplais, retos solidarios— que no tienen
web o tienen una vieja que nadie actualiza. Las mantiene en línea año tras año, en catalán y
castellano, sin publicidad y sin letra pequeña. La entidad pone el permiso y la revisión; ellos,
el trabajo. Y cada web de la red enlaza a las demás, para que quien conoce una descubra unas
cuantas más.
Lo que nos hermana es la forma de trabajar. La entidad les pasa lo que tiene,
tal como esté, y la IA hace una primera versión; después pasan personas que la revisan y la
afinan. Aquí hacemos lo mismo con las ordenanzas fiscales: la máquina lee y propone, pero ninguna
cifra llega a la web sin que una persona la haya mirado contra el documento.
Ellos mismos lo dicen sin rodeos: no es mucho, es un granito de arena. Pero
para una entidad que en internet casi no existe, es una dirección donde decir quién es y qué hace.
granetdesorra.cat →
Reto solidario con nariz roja
Nuestra relación con ellos: compartimos desarrolladores y
las ganas de ayudar a la gente. Su web forma parte de Granet de Sorra. No hay dinero de por medio
ni nada a cambio de estar aquí.
Es el reto solidario de Francesc Esteve, de Els Hostalets de Pierola: cada año
camina un tramo del Camino de Santiago francés con la nariz de payaso puesta, y cada kilómetro es
una excusa para explicar la labor de Pallapupas —la ONG de payasos de hospital
que lleva sonrisas a los hospitales desde el año 2000— y pedir una micro-donación a quien se
encuentra por el camino. Ya lleva doce ediciones.
El reto va más allá del Camino: hay huchas en los comercios amigos, bailes de gigantes y la
caminata y carrera solidaria La Gran Nassada, que se celebra el 31 de diciembre en
Els Hostalets de Pierola. Cualquiera puede participar con un donativo pequeño o enviando su foto
con la nariz roja.
No tiene nada que ver con los recibos municipales, y no hace falta: es gente
cercana que hace algo bueno, y aquí queremos decirlo.
riuadadenassos.granetdesorra.cat →